miércoles, 31 de diciembre de 2008

Balance de una experiencia de aprendizaje


Es cierto que cuando nos dedicamos a la enseñanza de alguna materia nos convertimos también en sujetos de otro aprendizaje. Ya sea que la labor de los estudiantes nos sea aleccionadora o que una parte o todo el proceso nos instruya sobre una nueva forma de aproximarnos a la enseñanza o que un aspecto de la asignatura se revele como digno de una nueva mirada con la cual se reinstale en el programa que implementamos, todo ello origina una experiencia de aprendizaje.


Es lo que, en particular, me ha ocurrido luego de haber concluido -hace algunas semanas- las sesiones de aprendizaje con un segundo grupo de participantes de una entidad estatal con quienes desarrolle un curso de ortografía y redacción. Los asistentes al curso, al igual que en el primer grupo, fueron poco más de veinte funcionarios de distintos rangos, funciones y formación académica, quienes tienen una distinta experiencia laboral con respecto a la redacción administrativa.


Voy a analizar dos comentarios que realizaron tanto los participantes del primer como del segundo grupo, en tanto estos se relacionan con los aspectos que he enlistado en el párrafo anterior.


a) Tres o cuatro participantes me manifestaron, cuando ya íbamos desarrollando la mitad del programa, que era difícil para ellos aplicar lo que estaban aprendiendo, debido a que sus jefes inmediatos -quienes no estaban participando en el curso- tenían sus propios criterios de escritura, por ejemplo, en cuanto al cumplimiento de la característica de formalidad e incluso de precisión ortográfica.


b) Otros participantes me comentaron, en las sesiones finales, que si bien la enseñanza había sido "buena", notaban que ellos tenían mucho que asimilar, lo cual ameritaba la implementación de un segundo curso. Por otro lado, ante la misma percepción, otros no realizaban comentario verbal alguno sobre la envergadura de la materia, principalmente, luego de haber desarrollado la evaluación final; sin embargo, su lenguaje corporal manifestaba que algo había quedado pendiente en cuanto a su aprendizaje (y, como es obvio -lo comento yo-, en cuanto a la enseñanza).


El primer comentario presenta una de las situaciones más urgentes de atender en la enseñanza de un curso de redacción administrativa: la necesidad de institucionalizar las normas para que no solo correspondan a un uso normativo, sino que también se logre una optimización en la elaboración de documentos administrativos. Esta optimización requiere un compromiso de todos los responsables del proceso de producción de oficios, informes, memorandos, etc. y una real aceptación de que ninguna institución es ajena a otra y, menos aun, a los requerimientos de las transmisión de la información dentro de un idioma.


Lo anterior, igualmente, obliga a fijar una meta: normar internamente las pautas de redacción administrativa de una institución. De otra manera, no será posible congeniar el conjunto de normas y usos generales del idioma para la redacción de documentos con el punto de vista de un funcionario de mayor jerarquía. La adopción de una norma interna para la elaboración de documentos administrativos en una institución evitará los múltiples enfoques y polémicas. La elaboración de estas normas -que, obviamente es una labor interinstitucional- permitirá que se llegue a una eficiencia y eficacia muchísimo mayor.


La segunda opinión dada, generalmente al final del curso, sobre el "vacío" que se percibe si se observa todo aquello que un curso tan breve no ha desarrollado, sino apenas ha esbozado, es un proceso natural en el binomio enseñanza-aprendizaje, que obliga tanto al que enseña como al que aprende a mejorar su aproximación a la materia. Como es consecuente, no se puede homogenizar la diversidad de percepciones sobre este evento, que oscila entre la euforia por afrontar nuevos aprendizajes y la letanía del tiempo no bien invertido. En útima instancia, este hecho corrobora que el aprendizaje no corresponde a un estanco cerrado; por el contrario, se relaciona con nuestros saberes previos y nuestras expectativas de mejora personal y profesional.


Cierro estas reflexiones agradeciendo a los participantes de estos dos grupos con quienes -estimo yo- se ha establecido un nexo que no solo es académico. Felicito a todos en general, por su participación en el curso. En especial, a los del segundo grupo, donde un 50% ha tenido un alto puntaje. El 2009 nos será propicio.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Ejercicio de redacción administrativa


La redacción de documentos administrativos requiere, en los ámbitos públicos y privados, de un compromiso por parte de quien escribe. Este compromiso no sólo lo es en la medida que se deba cumplir con una labor informativa, declarativa o resolutiva, sino un compromiso con la propia comunicación humana.


Significa que, en última instancia, el documento que se elabora "habla por nosotros": da cuenta de nuestra calidad como funcionarios de una institución o empresa -dentro de lo que se llama imagen personal o colectiva- y ubica al lector en un lugar que no es el de un receptor interactuante (pues el "emisor" del documento no está allí para aclarar los vacíos o ambigüedades que presente el documento).


Por ello, los documentos trascienden a las personas, es decir, el lector potencial es siempre alguien ajeno a las motivaciones no expresadas del que redacta.


A continuación, presento un ejercicio en el que se deberá identificar los errores de puntuación (sólo el uso de la coma), letras mayúsculas, concordancia y acento escrito (tilde). Se trata de un informe en el que un participante de un imaginado curso de ortografía y redacción presenta sus opiniones sobre el desarrollo de las clases. Se pide además que el participante reelabore (escriba nuevamente con precisión, coherencia, unidad, integridad, etc.) el tercer punto del informe. Los participante del curso que concluye el martes 9 de diciembre deben presentar en clase e impreso el desarrollo del presente ejercicio.



Lima, 7 de diciembre de 2008


Informe s/n

Señora

Adriana Carrasco

Directora del área de gestion del conocimiento

Ministerio de Transportes y comunicaciones

S.D.


Yo, REATEGUI VERA, Ana Maria, participante del Curso básico de Ortografia y Redacción, presento a usted mi opinion personal sobre el desarollo del curso, sobre la cual expreso lo siguiente:


1) Luego de haber asistido con puntualidad a todas las sesiones, he reconocido que desde mis estudios en la universidad no había reparado en las normas de ortografía y en los condiciones necesarios que todo documento debe tener. Por eso, un curso como la que se ha desarrollado era tiempo que se llevará a cabo para los trabajadores del Mtc.


2) Los temas tratados en las clases, son los más elementales que debemos llevar para poder escribir con propiedad y acierto. Así como Usted, lo ha notado nos hace falta practicar constantemente en estos y otros aspectos para que se de atención a los documentos que escribimos todos los días.


3) Los temas más complicados ha sido el del uso de mayusculas, es dificil reconocer en que Documento poner mayuscula, mas si es una Ley o Norma. Lo que nos ha dicho el profesor es que por otro lado los documentos juridico administrativo tiene otras reglas y ahí si hay libertad para poner mayusculas ha las palabras que tienen mas importancia. Esto ha sido una información interesante.


Agradeciendo su atención a la presente, le reiteramos la muestra de mis alta estima personal.


Atentamente,


Ana Maria Reategui Vera

viernes, 28 de noviembre de 2008

Uso de las letras mayúsculas


El empleo de las letras mayúsculas constituye uno de los aspectos en el dominio de la ortografía que plantea un reto a los usuarios de la lengua escrita. Las razones para tal dificultad se centran en dos hechos: existe una gran cantidad de criterios alternos que, supuestamente, orientan la escritura en castellano (la influencia de otros idiomas, la falsa nominalización propia, el lenguaje publicitario, el lenguaje jurídico-administrativo, el abuso de las mayúsculas, etc.), muchas normas son recientes y aluden a una extensa lista de casos.

A continuación, presentamos un conjunto de ejercicios preliminares para aproximarnos al tema. Luego presentamos las soluciones. Autoevalúese. Confronte su uso particular de las mayúsculas con las normas vigentes. Para ello, consulte la siguiente dirección electrónica de la Real Academia Española:

http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=mayúsculas

En caso de que las dudas persistan, escriba una pregunta en la sección de comentarios de esta entrada. Le responderé con el mayor de los gustos.

PRÁCTICA DEL USO DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS

A. Sustituya las letras minúsculas por las mayúsculas, según las normas ortográficas.

1. mañana me voy de viaje. visitaré varios países.

2. no sé cómo se llama... mejor dicho, lo sabía, pero lo olvidé.

3. ¿encontraste el libro que te llevé?; lo dejé en la mesa del comedor.

4. estimado señor:/ es muy grato... (la / significa "renglón abajo")

5. le pregunté por su decisión y contestó: "asumiré el reto de todos modos".

6. mis tíos viven en el distrito de los olivos.

7. la ciudad de río de janeiro tiene un moderno aeropuerto internacional.

8. debemos tomar sol con prudencia.

9. yo soy aries y ella es tauro.

10. simón bolívar, el libertador, nació en caracas.

11. al rey alfonso x lo llaman el sabio.

12. me dirijo a usted con el propósito de...

13. debo ir temprano a la universidad.

14. la iglesia celebra la semana santa con gran recogimiento.

15. el autor de cien años de soledad es gabriel garcía márquez.

16. el mejor cocinero del restaurante es álvaro.

17. tenía apariencia de soldado, pero era... sólo un niño.

18. encontró finalmente lo que buscaba: tranquilidad, amor y prosperidad.

19. la luna es el único satélite de la tierra.

20. la brújula señala el norte.

21. el 28 de julio celebramos el día de la independencia.

22. ¿aún queda sapolio para lavar, alejandra?

B. En el siguiente texto, cambie las letras minúsculas por las mayúsculas, tomando en cuenta las normas ortográficas.

amable colega:

le comento que la ciudad que visito es notable. sus amplias calles ofrecen siempre un clima de feria dominical. ¡qué decir de su arquitectura! se alternan perfectamente casonas coloniales bien conservadas con modernos y elegantes edificios. ¡y su gente!, de donde procedan, es siempre amable. aun si uno cierra los ojos..., se siente una armonía que está en el aire. pensé que usted exageraba cuando me dijo: "luego de conocerla, no querrá volver". esta ciudad acoge al viajero, incluso al más ensimismado y tenso burócrata: parece un lugar fundado por peregrinos y artistas.

SOLUCIONES

A.

1. Mañana me voy de viaje. Visitaré varios países.

2. No sé cómo se llama... Mejor dicho, lo sabía, pero lo olvidé.

3. ¿Encontraste el libro que te llevé?; lo dejé en la mesa del comedor.

4. Estimado señor:/ Es muy grato... (la / significa "renglón abajo")

5. Le pregunté por su decisión y contestó: "Asumiré el reto de todos modos".

6. Mis tíos viven en el distrito de Los Olivos.

7. La ciudad de Río de Janeiro tiene un moderno aeropuerto internacional.

8. Debemos tomar sol con prudencia.

9. Yo soy aries y ella es tauro.

10. Simón Bolívar, el Libertador, nació en Caracas.

11. Al rey Alfonso X lo llaman el Sabio.

12. Me dirijo a usted con el propósito de...

13. Debo ir temprano a la universidad.

14. La Iglesia celebra la Semana Santa con gran recogimiento.

15. El autor de Cien años de soledad es Gabriel García Márquez.

16. El mejor cocinero del restaurante es Álvaro.

17. Tenía apariencia de soldado, pero era... sólo un niño.

18. Encontró finalmente lo que buscaba: tranquilidad, amor y prosperidad.

19. La Luna es el único satélite de la Tierra.

20. La brújula señala el Norte.

21. El 28 de julio celebramos el Día de la Independencia.

22. ¿Aún queda sapolio para lavar, Alejandra?

B.

Amable colega:

Le comento que la ciudad que visito es notable. Sus amplias calles ofrecen siempre un clima de feria dominical. ¡Qué decir de su arquitectura! Se alternan perfectamente casonas coloniales bien conservadas con modernos y elegantes edificios. ¡Y su gente!, de donde procedan, es siempre amable. Aun si uno cierra los ojos..., se siente una armonía que está en el aire. Pensé que usted exageraba cuando me dijo: "Luego de conocerla, no querrá volver". Esta ciudad acoge al viajero, incluso al más ensimismado y tenso burócrata: parece un lugar fundado por peregrinos y artistas.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Ejercicio de redacción académica


Vamos a emprender desde esta entrada un conjunto de aproximaciones a la redacción o escritura académica. Comenzaremos con un ejercicio introductorio para seleccionar las características más frecuentes de esta forma de escritura; para ello, presento un texto en el cual existen varios errores que el participante debe identificar y explicar.


En algún sentido, estas características coinciden con las de la redacción administrativa (precisión, integridad, unidad, eficacia, formalidad, etc.). Luego de haber ubicado el error en alguna de estas características, el participante también puede reelaborar alguna sección que previamente haya calificado como equivocada por omisión, exceso o inadecuada ubicación.


Para el presente ejercicio, estamos aludiendo a la novela Los ríos profundos (1958) del autor peruano José María Arguedas, proponiendo un supuesto fragmento de ensayo que analiza las características del protagonista: Ernesto. Lean y comenten una de las dos actividades.


El mundo mágico de Ernesto en Los ríos profundos



Para unos, Ernesto, personaje adolescente de la novela más importante de Arguedas, es fundamentalmente un niño. Hace falta aplicar la definición de lo que es un niño según Jean Piaget, si no lo hacemos, no sabremos qué es un niño. En la novela, Ernesto es hijo de un abogado que viaja de aquí para allá hasta que deja internado a su hijo en un colegio religioso en Abancay, con la promesa de volver luego de laborar en un lugar distante que Ernesto no sabe dónde es.


La novela transcurre en un conjunto de aventuras de Ernesto que tiene la mente de un niño, pues observa con mucha ingenuidad el mundo que lo rodea. Baste tomar en cuenta que cuando sale a pie juntillas del colegio se va al río que está en la ciudad (Pachachaca) y hace un barquito de papel que arroja al río, con la esperanza de que llegue hasta su padre y él lo rescate del colegio en el que está internado. ¿Es mágica la perspectiva de Ernesto o es un niño o adolescente?


Actividades


1. Identifique qué característica de la redacción académica se ha vulnerado (mencione una sola). Fundamente en qué sentido se ha cometido tal falta.


2. Identifique qué sección contienen un error y reelabórela de acuerdo a las características de la redacción académica.


martes, 11 de noviembre de 2008

Redacción administrativa (II)


Desde hace unos días, estoy desarrollando -en nombre de la Universidad San Marcos- un curso de redacción y ortografía para un grupo de funcionarios del Estado. En las primeras dos sesiones, hubo ocasión de evaluar grosso modo el estado en el que se encuentra su aproximación a la redacción. Para ello, empleamos diez de las características de la redacción administrativa que han sido propuestas por el prof. Casas (véase entrada anterior). Los participantes del curso con mucho estusiasmo intervinieron en estas sesiones y realizamos el consolidado de los trabajos.


Con el fin de que esta experiencia pueda ser aprovechada por algún otro grupo de personas que desee evaluar su aproximación a la Redacción Administrativa, proponemos a continuación los pasos que seguimos en forma secuencial:


1) Se solicita a los participantes que escriban en un papel dos características de todo documento administrativo y, luego de ello, que los mencionen en voz alta, para registrarlas en la pizarra a modo de una votación. Se puede variar el ejercicio de tal forma que los participantes entreguen al profesor o conductor su voto por escrito y sea éste el que realice el consolidado o suma. En ambos casos, se busca asociar las respuestas para no duplicarlas por sinonimia.


2) Se entrega a los participantes la relación de diez características de los documentos administrativos: formalidad, unidad, simplicidad, claridad, integridad, precisión, eficacia, respeto (urbanidad), optimismo y corrección. Esta secuencia también podría realizarse con las dieciséis características que propone Casas. La finalidad de esta secuencia es contrastar la lista de los participantes con las diez características mencionadas.


3) El último paso es registrar cuáles de las diez características no han sido mencionadas ni por sinonimia. De esta forma, se tendrá una relación de los aspectos que requieren trabajarse a nivel de concepción o "consciencia" escritural.


Como es obvio, esta evaluación es parcial, pues se tendrá que realizar una actividad práctica de redacción, con trabajos grupales, para evaluar, con la misma escala de diez requisitos, cuáles son los aspectos que, al margen de la consciencia, se omiten. Como es natural, se requiere, luego de estas dos etapas, observar la conexión entre la primera y la segunda evaluación. Con ello, se podrá comprobar las semejanzas y diferencias entre los aspectos que hay que trabajar en la consciencia escritural y la praxis escritural.



martes, 4 de noviembre de 2008

Redacción administrativa


Entre los textos que tratan el tema de la escritura como recurso comunicativo, uno de los más recientes y significativos es el del profesor sanmarquino Raymundo Casas Navarro, quien en el 2006 publicó el libro Redacción general. Un enfoque pragmalingüístico (Lima, Megabyte, 534 p.).

En esta ocasión, nos es grato destacar, mediante la vía del resumen, la sección en la cual el prof. Casas aborda las características esenciales de los documentos administrativos (pp. 374-381), quizá uno de los ámbitos menos estudiados desde un punto de vista profesional. Sobre el particular, se enfatiza que dicho tipo de documento debe poseer las siguientes cualidades:

1) Formalidad. Uso de un lenguaje bastante formal, con excepción de ciertos textos, como los avisos.

2) Unidad. Referencia a un tema o asunto de manera unitaria, o subordinación a un tema mayor en el caso del informe.

3) Simplicidad. Redacción simple, sin descuido de la claridad, para que sea posible su cumplimiento.

4) Racionalidad. Fundamentación de lo que se pide o se informa sobre la base de la legalidad o la racionalidad.

5) Claridad. Transparencia en el mensaje que se remite para que cualquier hablante competente de la lengua lo entienda.

6) Flexibilidad. Capacidad de acomodación de la redacción para evitar la rigidez y las restricciones.

7) Integridad. Completud en lo semántico y en su intención comunicativa sobre la base de la coherencia y la cohesión, y el empleo del esquema analizante.

8) Concisión. Evitar las redundancias innecesarias, las oraciones demasiado largas y las construcciones alambicadas.

9) Precisión. Empleo de las palabras con relativa exactitud para evitar la ambigüedad, incluso con el empleo de redundancias.

10) Coherencia. Evitar las construcciones paradójicas, inconsistentes, que puedan producir ininteligibilidad.

11) Eficacia. Logro del contacto efectivo con los clientes o con el público interesado o aludido.

12) Estética. Redacción de un texto atractivo para el lector sobre la base de la diagramación (tipo de letra, de página, etc.), el uso de colores, la limpieza y los asuntos gráficos.

13) Urbanidad. Aplicación de las reglas de cortesía para mantener en buen estado las relaciones humanas.

14) Modernismo. Uso de un vocabulario y una sintaxis actuales, así como del respeto de la norma culta limeña.

15) Optimismo. Contribuir con la tarea de edificar una mente positiva y una buena autoestima en los peruanos y en todos los hombres del mundo.

16) Corrección. Cumplimiento de la fase de posescritura, es decir, debemos revisar lo escrito hasta producir textos pulcros.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Escribir o no escribir?





Una actitud natural hacia la lengua que hablamos es escribirla. Obviamente, hablamos de una actitud basada en la curiosidad y el deseo de progreso. Desde los primeros años de aprendizaje del idioma, en la etapa escolar, observamos que ambas cualidades del ser humano nos guían hacia el conocimiento y el goce. Desde mi punto de vista de literato, siempre enfatizo estos aspectos que, muchas veces en forma declarada, provocan actitudes de rechazo o, al menos, de distancia. En algún momento de nuestra aproximación a la escritura, nos vemos frente al compromiso de actuar con dedicación para seguir accediendo al saber y el juego verbal.

Algunos paradigmas del conocimiento en el siglo XX, principalmente en el ámbito de la Educación, contemplaban incursionar en el aprender haciendo. Definitivamente, aunque muchos postulados adicionales de estas perspectivas estén en debate, una de las formas que utilizamos los seres humanos, desde tiempos inmemoriales, es esta. Si aplicamos esta mirada a la escritura es inmediata la expresión solamente se aprende a escribir escribiendo. La temeridad de quien se aproxima a la escritura escribiendo es semejante a la del expedicionario que únicamente es capaz de transformar su aventura en éxitos cuando toma su mochila (colmada solo de lo necesario) y se echa a caminar.

Por ello, la primera orientación que presentamos a ustedes, lectores, es escribir con los dos motores de la innovación: creatividad e identidad. Lo primero (la creatividad) pasa por la evaluación personal de nuestros potenciales, es decir, por el reconocimiento de las herramientas que poseemos desde los conocimientos, la técnica, el tiempo y los recursos físicos. En tal sentido, un estudiante universitario deberá, por ejemplo, organizar su horario semanal para permitirse el tiempo necesario para los procesos de preescritura, escritura y posescritura. Por otro lado, el segundo aspecto (la identidad) se asocia a nuestra ubicación como sujetos sociales dentro en un ámbito académico, administrativo u otro. De esta forma, un funcionario público se ubicará en el ámbito de la institución en la cual labora, para ser consciente de la misión y la visión, así como de los proyectos que existen.

En resumen, comenzar a escribir es un acto que requiere pasión e ímpetu, casi una gesta romántica en un contexto mundial en el cual prima la información frente a la comunicación. Está en nuestras manos reordenar el cosmos de significados y sentidos para conducirnos mejor por el camino de la formación profesional, el trabajo y la interacción social.

ACTIVIDADES SUGERIDAS: Mantener a nuestro acceso un cuaderno de apuntes, ubicar una pizarra en los lugares más frecuentados de nuestra casa.

El Escribidor

Escribir en castellano


Estimados lectores, escribir en castellano es aproximarse a la profundidad del idioma con sus más de mil años de existencia y sus millones de hablantes. Es decir, escribir en nuestra lengua madre nos permite devolverle a las letras aquello que está constantemente amenazado por la prisa y el desconocimiento: su función de diálogo, de comunicación, en el sentido más general del término.

Ubicaremos en este blog el comentario y la información sobre múltiples aspectos del castellano en sus usos coloquial, académico y administrativo, para acceder a tres de sus registros de mayor prestigio. Con ello, proponemos una relación intelectual y afectiva hacia la palabra, aunque también su rol lúdico, tan propio de un idioma en franco desarrollo.

Elías Rengifo